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9. GÉNEROS FOTOPERIODÍSTICOS


El fotoperiodismo es una actividad profesional, ejercida por comunicadores, que mediante un sistema propio de expresión en imágenes, cumple la función de interpretar la realidad social, al través de diversos discursos simbólicos sustentados en estructuras formales específicas.


Esta definición pormenorizada de fotoperiodismo, nos es útil para comprender el marco referencial, laboral y teórico, donde se ubican y desarrollan los géneros fotoperiodísticos .


Habitualmente se menciona que la fotografía periodística es un texto visual , afirmación que nos lleva a precisar que ésta se manifiesta como tal , siempre y cuando un fotógrafo (autor) conciba coherentemente la estructura de una fotografía (texto), exista un destinatario activo (lector) que asigne o perciba algún uso o contenido simbólico a la imagen fotográfica, y sobre todo que se tenga en cuenta el contexto socio-cultural específico donde se desarrolle algún proceso de comunicación.


En otras palabras, la fotografía periodística se considera un texto visual únicamente cuando se produce, estructura e interpreta desde un contexto socio-cultural determinado. Una fotografía aislada sin un lector y sin un contexto no significa absolutamente nada. Así, es viable que cada fotografía periodística devenga en texto visual , en virtud de la conexión dialéctica que se establezca entre un fotógrafo emisor y un público lector.


Las fotografías periodísticas se pueden organizar a partir de sus características discursivas particulares y según la finalidad que persiga cada fotoperiodista. Para tal efecto recurrimos a los géneros fotoperiodísticos.


Los géneros fotoperiodísticos son estructuras operatorias formales, establecidas convencionalmente, con cierta estabilidad, que facilitan la organización coherente de los diferentes tipos del discurso contenidos en una fotografía o conjunto de las mismas.


Previo al listado de los géneros fotoperiodísticos estimamos conveniente efectuar un comentario adicional.


Si hablamos con insistencia de texto visual en párrafos anteriores, es precisamente porque con el empleo de los géneros fotoperiodísticos se promueve tanto la estructuración de las fotos periodísticas en conjuntos lógicos y coherentes, como la posibilidad de que éstos sean decodificados como información útil, factible de ser convertida en mensajes por el público lector.


“La coherencia textual en la imagen (…) permite la interpretación (…) de una expresión, con respecto a un contenido, de una secuencia de imágenes en relación con su significado” 18


Los géneros fotoperiodísticos se distinguen por la predominancia de alguno de los tres criterios siguientes: Propósito informativo (se enfatiza el contenido). Propósito de opinión (se acentúa la expresión). Tipo de discurso.


PROPÓSITO INFORMATIVO . Los tipos de discurso predominantes son: exposición, descripción y narración. En este rubro consideramos los siguientes géneros:


Foto noticia. Se refiere a una o varias fotografías periodísticas que dan a conocer oportuna y sintéticamente un acontecimiento noticiosos relevante en el momento de su desenlace o clímax informativo. Los tipos de discurso preponderantes son el expositivo y el descriptivo.


Foto-reportaje corto. Aunque este género fotoperiodístico es eminentemente narrativo en su discurso simbólico, se entremezclan dicha forma narrativa y la descriptiva, para relatar progresivamente (con fotografías periodísticas significativas) la complejidad de los fenómenos sociales de actualidad vinculados a la información diaria. El foto-reportaje corto requiere de una planeación mínima. El tiempo de entrega es casi inmediato y se desarrolla en conjuntos de 4 a 10 fotografías aproximadamente.


PROPÓSITO DE OPINIÓN. El tipo de discurso predominante es la narración. Aunque puede contener las formas de exposición, y descripción. En este rubro incluimos los siguientes géneros:


Foto-reportaje profundo (gran reportaje). En este género fotoperiodístico prevalece el tipo de discurso narrativo amalgamado principalmente a las formas descriptiva y expositiva. El foto-reportaje de profundidad se caracteriza por el tratamiento abiertamente interpretativo asumido por parte del fotoperiodista. El uso de este género fotoperiodístico precisa de una investigación exhaustiva y de una planeación previas para abordar de manera crítica, detallada y en profundidad, asuntos y/o problemas no necesariamente informativos sino de tipo estructural: antropológicos, sociológicos, económicos, culturales, ambientales, etc. El número de fotografías requeridas en este género fotoperiodístico es regularmente amplio y depende de las necesidades discursivas de cada fotoperiodista.


Ensayo fotoperiodístico. Es el género fotoperiodístico más complejo. Exige experiencia y madurez al fotoperiodista para formular una narración visual no necesariamente secuencial o lineal. Este género fotoperiodístico posibilita la libertad expresiva y personal del autor para tratar reflexivamente cualquier temática de interés general, sea o no de actualidad informativa. Dicha flexibilidad genérica, permite al fotoperiodista desarrolle su modo particular de interpretar la realidad social, admite la inclusión de otros géneros fotoperiodísticos en el armado de la propuesta visual, así como el empleo de las formas discursivas descriptiva y expositiva. Las fotografías que integran el ensayo fotoperiodístico interactúan entre sí, y constituyen unidades discursivas simbólicas integrales, que contribuyen a la comprensión general del tema tratado. De esta manera, cada fotografía que conforma el ensayo fotoperiodístico podrá leerse como un texto visual autónomo. Se requiere de una planeación razonada y el número de fotografías utilizadas es variable.


Por último, tenemos dos géneros híbridos, que estarían integrados por uno o varios tipos discursivos:


Retrato fotoperiodístico. Se dirige al reconocimiento de los rasgos físicos y psíquicos distintivos de uno o varios individuos (inclusive grupos), que por alguna causa desempeñan un papel protagónico o noticioso relacionado a un evento de interés general. Este género fotoperiodístico puede enfatizar alguna peculiaridad de los personajes fotografiados, o bien hacer hincapié en la atmósfera simbólica y/o contexto social que los rodea. Los retratos fotoperiodísticos se realizan bajo dos vertientes: en el instante que ocurren los hechos que involucran a los personajes (retrato en vivo), y los que se planean con el consentimiento expreso de los mismos; esta segunda vertiente demanda información previa suficiente sobre el personaje a fotografiar. No sólo los individuos prominentes tienen cabida en el retrato fotoperiodístico, se contemplan también a personas comunes que por alguna característica singular se estiman periodísticamente relevantes. Los tipos de discurso más evidentes son el expositivo y el descriptivo.


Columna fotoperiodística. Es el género fotoperiodístico menos conocido y ejercido en el periodismo impreso. Exige la comprensión y confianza de los directivos de una institución periodística, con un perfil editorial vanguardista, que favorezca su implementación y continuidad. La forma como se presenta en los medios impresos, es similar a la columna periodística escrita, en cuanto a las siguientes características: nombre o título propio elegido por el fotoperiodista, crédito autoral invariable, diseño y tipografía distintivas, lugar y espacio fijos en el medio impreso (misma página o sección), y por último, una aparición periódica inamovible. Este género fotoperiodístico muestra indefectiblemente la visión personal del fotoperiodista experimentado para organizar con toda libertad los contenidos simbólicos del mismo. Éstos se diseñan conforme a una temática especializada (política, cultura, asuntos de interés general, etc.) ó de acuerdo al tratamiento de asuntos múltiples. El propósito periodístico del columnista fluctúa entre la información y la interpretación explícita, situación que genera el uso indiscriminado de los diferentes tipos discursivos del lenguaje. Debido a que el espacio dedicado a la columna fotoperiodística es limitado se exhibe regularmente una sola fotografía.


La imagen fotoperiodística es inestable (en el sentido semiótico), debido a que se considera “ la reproducción analógica de la realidad”.19 Sin embargo, aunque la realidad social diacrónica y compleja, también es inestable, pensamos que el reconocimiento y el uso permanente de los géneros fotoperiodísticos contribuyen a suministrar ciertas condiciones de “estabilidad” para ordenar, construir, incluso estudiar, conjuntos de fotografías periodísticas significativas.


Recordemos que la idea de clasificar al fotoperiodismo en géneros, funciona como un recurso operatorio dúctil, y por tanto las características estructurales que definen a cada género fotoperiodístico son modificables. A fin de cuentas los géneros fotoperiodísticos nunca son homogéneos, conviven, se fusionan, se entremezclan, según la finalidad comunicativa de cada autor para elaborar su propuesta visual.


En el ámbito del periodismo escrito, existen comunicadores especializados para llevar a cabo la actividad informativa cotidiana. El periodista se reconoce como reportero, columnista, editorialista, etc., es decir, ejerce un género periodístico particular para escribir en cada una de las secciones constitutivas del periódico o revista: información general, página editorial, deportes, espectáculos, nota roja, cultura, etc.
Tales razonamientos nos llevan a entender, que las secciones como se organizan y dividen las distintas publicaciones impresas, no son los géneros periodísticos , sino sólo eso: las secciones.


Inclusive en el Premio Nacional de Periodismo, se juzga y premia la forma como se utilizan los géneros periodísticos: mejor nota informativa, reportaje, entrevista, artículo de fondo, etc.


No obstante lo anterior, en el periodismo gráfico se suscita un fenómeno conceptual preocupante. La mayoría de los fotoperiodistas, aunque no todos, cumplen sus ¨órdenes¨ de trabajo en relación directa con las secciones del medio impreso; “se cubre” policía, información general, cultura, espectáculos, etc., y no se tiene en mente el género fotoperiodístico que se puede utilizar para organizar y estructurar de una mejor forma sus imágenes.


Esta situación se traduce de inmediato en una selección y edición gráfica confusas, perfiladas precisamente en los requerimientos diseñísticos que configuran las secciones del medio, y en la política editorial del mismo. En consecuencia, la aplicación de los géneros fotoperiodísticos pasa generalmente inadvertida.


Una confusión similar permea en algunos concursos de fotoperiodismo. Se convoca a participar en rubros o categorías “ especializadas”, que a fin de cuentas, son las mismas secciones de los periódicos y revistas. Se conceden premios a cultura y espectáculos, policía, vida cotidiana, política, etc., e invariablemente, se galardonan las fotografías vinculadas a la noticia, y se dejan de lado los trabajos que exploran de manera alterna los sucesos de interés periodístico. Es obvio que no se contemplan rigurosamente los géneros fotoperiodísticos al que pertenecen las fotografías concursantes y, de acuerdo con nuestra postura conceptual, los criterios vigentes de evaluación tradicional;“principio, desarrollo, final, y la delimitación jerárquica de las imágenes hegemónicas subsidiarias y de liga”,20 podrían complementarse con las normas que rigen a los géneros fotoperiodísticos que sugerimos.


Debemos insistir: el fotoperiodismo no son los temas ni las categorías en los que se agrupan convencionalmente los diferentes fenómenos y actividades sociales, ni mucho menos son las secciones como se organizan periódicos y revistas.


Antes de proseguir, es necesario comentar que el periodismo gráfico y el escrito, comparten y constituyen el universo semántico de los medios impresos. Por ello, los textos lingüísticos (títulos y pies de foto) son indispensables para complementar y contextualizar –cuando es necesario- lo que la fotografía periodística, por sus limitantes discursivas, no puede expresar a plenitud.


“La fotografía periodística no es un mensaje aislado. Al contrario, está enmarcado dentro de un entorno estructurado por la leyenda, un titular y/o un texto escrito que, junto con ella, conforman una unidad”. 21
Son muy pocas las fotografías periodísticas que demandan una explicación escrita mayor, debido a su carga informativa y descriptiva excepcionales, así como al uso mediático que las avala. Por el contrario, cuando algunas fotografías son demasiado débiles, incluso banales, y no se sostienen con una estructura discursiva suficiente, se requiere de un texto amplísimo que exponga, describa y narre, lo que la misma es incapaz de generar.


Estamos convencidos que en el universo fotoperiodístico actual, pueden coexistir los fotógrafos comprometidos y especializados en la foto noticia, con aquellos que consideran a la fotografía periodística como herramienta de expresión personal generadora de opinión.


De esta manera, el fotoperiodismo moderno no depende exclusivamente del hecho informativo para definirse como tal; las posibilidades expresivas y de opinión son imprescindibles para imaginar un proceso vanguardista de comunicación en imágenes.


A fin de cuentas, el fotoperiodista se puede instalar en la posición de comunicador pleno al liberarse de la restricción que implica la definición de la foto directa como única vía posible para ejercer un periodismo gráfico comprometido.


“La objetividad, para el fotoperiodismo, no es una característica que se perciba en cada fotografía: significa, sobre todo, una búsqueda, una actitud que registra la lucha que el fotoperiodista ejerce por llegar al más alto grado de verismo, sin olvidar que siempre será un grado el que se consiga, nunca la suma total”. 22


Referencias18 VILCHES, Lorenzo. La lectura de la imagen. Editorial, Paidós. Barcelona, 1986. P. 34.
W Para abundar en los tipos del discurso periodístico remitirse a: GONZÁLEZ Reyna Susana. Op. Cit.
19 BARTHES, Roland. La cámara lúcida. Nota sobre la fotografía. Editorial, Paidós, 3era, edición. Barcelona, 1990. P. 207.
20 Acta de la tercera Bienal de Fotoperiodismo. 1999.
21 ABREU, Carlos. Para analizar la fotografía periodística. Revista Latina de Comunicación Social, número 24. 1999. La Laguna (Tenerife). www.ull.es/publicaciones/latinas/a1999adi/.01abreu2.html.
22 World Press Photo. 30 Años de Fotoperiodismo Internacional. Op. Cit. P. 6