
Ejercicio:
1) Realiza un autoretrato. No manipules -en esta primera parte- ningún aspecto de la imagen. Representa uno o varios aspectos relevantes de tu historia personal, carácter, personalidad, fobias, instancias traumáticas, virtudes, sueños, etc., utilizando para ello todo lo que esté a tu alcance: vestuario, pose, gesticulación, paisaje, contexto, puesta en escena.... Acompaña la fotografía con un texto de -a lo menos- una carilla, donde se lleven al papel las mismas exigencias arriba señaladas. INTROSPECCION es la palabra clave.
2) Toma el autoretrato realizado y -ahora sí, durante la clase del próximo viernes- manipula este con Photoshop. Puedes proponerte como objetivo lograr recrear todo lo que en el ejercicio 1 no consieguiste. PERO, aquí lo importate: Escribe un nuevo texto introspectivo, donde expliques por qué agregaste o quitaste tales elementos, desde el programa señalado.
Algunos ejemplos célebres -y otros no tanto- del autorretrato, desde los incios de la fotografía -siglo XIX- hasta nuestros días.

Veamos ahora cómo solucionaron algunos de vuestros antecesores este ejercicio. Defectos y virtudes.
El 2002, primer año en que usamos una cámara digital en la UDP (Canon Eos D30), tiempos del Photoshop 2.0, la idea era posar frente a la cámara (en la sala), descuidando fondos y bajo una iluminación homogénea, carente de cualquier intención de mayor interés. Junto al entonces encargado del laboratorio de fotografía análoga, el fotógrafo Pedro Marinello, lo orientábamos todo hacia el trabajo en el computador. Igual que hoy, buscábamos que se retrataran entregando claves de su identidad. Sin embargo, el resultado, en algunos casos, se basaba exclusivamente en la "pirotecnia" del software (en ese entonces todavía novedoso). Los siguientes son ejemplos de lo que hoy habría que evitar:




Photoshop es una herramienta cuyo uso debe medirse, primando siempre la sutileza y el contenido por sobre la forma. Los siguientes son trabajos de hace sólo un año, es decir de la era del Photoshop 7.0:



Y estos nuevamente del 2002, aunque ahora seleccionados por su calidad y sencillez:



Los siguientes son algunos de los trabajos mejor logrados desde el 2003 en adelante:



El autorretrato de Franco Sanguinetti (2003), fue, hasta el 2006, el mejor evaluado en estos siete años. No hay manipulación posterior a la toma.
Cierro la selección con los cinco mejores del primer semestre de 2007, año en que nació este blog.
1) Realiza un autoretrato. No manipules -en esta primera parte- ningún aspecto de la imagen. Representa uno o varios aspectos relevantes de tu historia personal, carácter, personalidad, fobias, instancias traumáticas, virtudes, sueños, etc., utilizando para ello todo lo que esté a tu alcance: vestuario, pose, gesticulación, paisaje, contexto, puesta en escena.... Acompaña la fotografía con un texto de -a lo menos- una carilla, donde se lleven al papel las mismas exigencias arriba señaladas. INTROSPECCION es la palabra clave.
2) Toma el autoretrato realizado y -ahora sí, durante la clase del próximo viernes- manipula este con Photoshop. Puedes proponerte como objetivo lograr recrear todo lo que en el ejercicio 1 no consieguiste. PERO, aquí lo importate: Escribe un nuevo texto introspectivo, donde expliques por qué agregaste o quitaste tales elementos, desde el programa señalado.
Algunos ejemplos célebres -y otros no tanto- del autorretrato, desde los incios de la fotografía -siglo XIX- hasta nuestros días.

" ... Si jamais vous n'avez descendu les collines,
Le coeur tout débordant d'émotions divines;
Si jamais vous n'avez le soir, sous les tilleuls,
Tandis qu'au ciel luisaient des étoiles sans nombre,
Aspiré, couple heureux, la volupté de l'ombre,
Cachés, et vous parlant tout bas, quoique tout seuls... "
extrait de poésie XXIII, "Oh qui que vous soyez" des Feuilles d'Automne.
Lee Friedlander.
Si jamais vous n'avez le soir, sous les tilleuls,
Tandis qu'au ciel luisaient des étoiles sans nombre,
Aspiré, couple heureux, la volupté de l'ombre,
Cachés, et vous parlant tout bas, quoique tout seuls... "
extrait de poésie XXIII, "Oh qui que vous soyez" des Feuilles d'Automne.
Lee Friedlander.
Veamos ahora cómo solucionaron algunos de vuestros antecesores este ejercicio. Defectos y virtudes.
El 2002, primer año en que usamos una cámara digital en la UDP (Canon Eos D30), tiempos del Photoshop 2.0, la idea era posar frente a la cámara (en la sala), descuidando fondos y bajo una iluminación homogénea, carente de cualquier intención de mayor interés. Junto al entonces encargado del laboratorio de fotografía análoga, el fotógrafo Pedro Marinello, lo orientábamos todo hacia el trabajo en el computador. Igual que hoy, buscábamos que se retrataran entregando claves de su identidad. Sin embargo, el resultado, en algunos casos, se basaba exclusivamente en la "pirotecnia" del software (en ese entonces todavía novedoso). Los siguientes son ejemplos de lo que hoy habría que evitar:
Photoshop es una herramienta cuyo uso debe medirse, primando siempre la sutileza y el contenido por sobre la forma. Los siguientes son trabajos de hace sólo un año, es decir de la era del Photoshop 7.0:


Y estos nuevamente del 2002, aunque ahora seleccionados por su calidad y sencillez:


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Los siguientes son algunos de los trabajos mejor logrados desde el 2003 en adelante:
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"Para autorretratarme tengo que considerar cómo era antes, es por eso que agregué fotos antiguas mías. He tenido cambios de rostro importantes para mí, que me han sido difícil de aceptar.
Primero era un rostro redondo, gordo, pero “simétrico”, que de un día para otro se paralizó del lado izquierdo y el mes siguiente del derecho. Este último cambio se pudo revertir, pero el primero quedó y se hizo un rostro gordo y redondo, deformado. que dejó de ser lo expresivo que era.
Finalmente, mi cara ha adelgazado, volviéndolo un rostro más estilizado, pero que sigue sufriendo las secuelas de la parálisis, un rostro deformado.
Sin embargo, entiendo que esta es una apreciación más mía que del resto. Para muchos el problema pasa desapercibido o es mínimo. Pero mí que es algo irreversible, con lo que tengo que vivir, es una deformación importante y que me ha afectado mucho".
Primero era un rostro redondo, gordo, pero “simétrico”, que de un día para otro se paralizó del lado izquierdo y el mes siguiente del derecho. Este último cambio se pudo revertir, pero el primero quedó y se hizo un rostro gordo y redondo, deformado. que dejó de ser lo expresivo que era.
Finalmente, mi cara ha adelgazado, volviéndolo un rostro más estilizado, pero que sigue sufriendo las secuelas de la parálisis, un rostro deformado.
Sin embargo, entiendo que esta es una apreciación más mía que del resto. Para muchos el problema pasa desapercibido o es mínimo. Pero mí que es algo irreversible, con lo que tengo que vivir, es una deformación importante y que me ha afectado mucho".
Andrea Donoso (2006).
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El autorretrato de Franco Sanguinetti (2003), fue, hasta el 2006, el mejor evaluado en estos siete años. No hay manipulación posterior a la toma.
Cierro la selección con los cinco mejores del primer semestre de 2007, año en que nació este blog.




















2 comentarios:
Profe, la fotografía qe dice "anónimo, en la web" es de Terry Richardson en una sesión para Vogue... :)
Gracias Natalia! Buen dato, lo cierto es que no lo sabía.
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